domingo, 20 de octubre de 2013

Niños, Niñas y Adolescentes en emergencias y desastres

En situaciones de emergencias y desastres, existen poblaciones que resultan más afectadas por su vulnerabilidad, como los niños, niñas y adolescentes, ya que están en proceso de desarrollo y dependen mayormente de los adultos para su subsistencia y protección, de ahí que es probable que sus derechos se vean amenazados y vulnerados en estas situaciones (UNICEF, 2011, p. 39).

La Convención de los Derechos del Niño expresa que la población menor de 18 años de edad tiene el derecho a recibir prioritariamente asistencia en situaciones de emergencia y desastres. Asimismo, el Código para la Protección y los Derechos  Fundamentales de los niños, niñas y adolescentes establece que el Estado y los organismos que trabajan a favor de la niñez al momento de situaciones de emergencia deben prestar atención a cualquier indicio de abuso, ya sea físico, psicológico, sexual u otra forma de agresión, por parte de los padres, madres o cualquier otra persona responsable de su cuidado y establecer las medidas preventivas y de tratamiento según sea el caso. De igual modo, los servicios de salud y los servicios sociales deben participar en la respuesta frente a una emergencia, tomando en cuenta que los niños ubicados en albergues deben gozar de los servicios esenciales para su supervivencia, como también deben fomentar la organización de actividades recreativas y deportivas y procurar el regreso de los niños a la escuela (Acevedo, s.f.).

“El resguardo de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en situaciones de emergencia y desastres debe orientarse a la continuidad de los procesos de desarrollo y sus actividades en la sociedad a corto, mediano y largo plazo” (UNICEF, 2011, p.39).

Impacto de las situaciones de emergencia y desastres en los niños, niñas y adolescentes:

El impacto que genera estas situaciones se debe a diversos factores como: 
  • Edad del niño o la niña.
  • Recursos psicológicos con los que cuente.
  • Reacción de los adultos más cercanos.
  • Restitución de la normalidad.
  • Magnitud del evento  y los efectos al que se haya visto expuesto/a al niño o niña como a sus cuidadores. 
Trabajar con los adultos que tienen a su cuidado a niños, niñas y adolescentes o están en contacto con ellos, tanto en las fases previas a las situaciones de emergencia, durante las mismas, como en etapas posteriores, permite mitigar o al menos disminuir los efectos de las emergencias en la salud mental y la calidad de vida de esta población vulnerable (UNICEF, 2011, p. 39).

Los efectos físicos y psicológicos de una emergencia guardan relación con el nivel de preparación que tengan las personas para hacerle frente, por lo que conocer lo que se debe o no hacer va a permitir actuar de manera oportuna para la protección de los riesgos en la salud física y mental.

Resulta necesario que los adultos conozcan acerca del tema, desarrollen estrategias de prevención y afrontamiento ante las distintas circunstancias que puedan acaecer, las cuales deben ser puestas en práctica por los niños, niñas, adolescentes y adultos. Todo ello con el fin de potenciar su aprendizaje y aplicación, inclusive en situaciones de alto estrés emocional, y facilitar la sensación de control ante dichas situaciones.

En situaciones de emergencia y desastres, se suele invisibilizar a los niños, niñas y adolescentes, dado que se tiene la creencia de que ellos no se dan cuenta de lo sucedido, que la mejor forma de afrontar dichas sucesos es no hablando de ellos y actuar como si no hubieran ocurrido. Sin embargo, sucede todo lo contrario, pues afecta sus vidas y necesitan explicaciones, apoyo y contención para poder procesar apropiadamente lo acaecido.

Es importante entender que no todos los niños, niñas y adolescentes reaccionan de igual manera, de ahí que es preciso conocer sus necesidades y emociones particulares, interpretarlas de modo adecuado en base a su edad, características personales y de la situación vivida e intervenir oportunamente, sabiendo que es esperado la presencia de reacciones psicoemocionales y que a medida que se establezca una nueva normalidad, los síntomas irán disminuyendo.

Algunas respuestas esperadas de los niños y niñas tras un desastre son:
  • Apegarse a los padres o cuidadores
  • Ansiedad de separación
  • Miedo a los extraños(as)
  • Juego compulsivo y repetitivo que representa parte de la experiencia de desastre.
  • Regresionamiento a conductas ya aprendidas, tales como poco control de esfínteres, chuparse el dedo.
  • Llorar y gritar.
  • Retraimiento, no querer estar con otros niños ni ver objetos asociados al desastre.
  • Resentimiento, sospecha e irritabilidad.
  • Dolores de cabeza, de estómago y dolores imprecisos.
  • Problemas en la escuela, dificultades para concentrarse.
  • Sentimientos de vergüenza. 
Establecer una comunicación que permita la expresión de preocupaciones, emociones, vivencias va a ayudar a resolver dudas, conocer cuán afectados están, y por ende mitigar el impacto que pueda tener estos sucesos en su desarrollo y salud mental (UNICEF, 2011, p. 41).

Reacciones ante situaciones de emergencia y desastres:

Del nacimiento a los 2 años de edad: El MINSA y la UNICEF (2009 ) nos dice que “al no poder hablar, los niños no pueden describir lo que han vivido y tampoco expresar sus sentimientos respecto a esto. Pero esto no quiere decir que no hayan sido impactados emocionalmente, ya que pueden recordar imágenes, sonido u olores. Cuando crecen estos recuerdos pueden aparecer en determinadas circunstancias, como por ejemplo, cuando están jugando. En el caso de los bebés, es posible que se irriten con mayor facilidad, lloren con más frecuencia y necesiten ser lazados y abrazados más seguido” (p.31).

Preescolar y jardín de infantes: Los niños pueden sentirse indefensos, impotentes e incapaces de protegerse a sí mismos; de igual modo, tienden a sentirse inseguros y expresan miedo a quedarse solos, suelen creer que las consecuencias pueden revertirse, realizan conductas regresivas, tienen problemas para dormir, como pesadillas, miedo a dormir y no despertar, hay aumento o disminución del apetito y miedo a los extraños. El abandono es su mayor temor, por lo que se sugiere asegurar a los niños que se les cuidará y no se les abandonará (MINSA y UNICEF, 2009 p. 31).

Edad escolar: Entienden el efecto de una pérdida tras un acontecimiento traumático, pueden querer hablar sobre dicho acontecimiento con frecuencia. Se parecía dificultad para concentrarse, bajo rendimiento escolar, irritabilidad, agresividad, llanto, deseo de no asistir al colegio, conducta regresiva, se quejan de malestar físico (MINSA y UNICEF, 2009 p. 32).

Pre adolescencia: Su entendimiento del desastre es más completo, manifiestan alteraciones del sueño, del apetito, se muestran rebeldes, se rehúsan a cumplir con las tareas, se expresan sentimientos de fracaso y enojo, conductas regresivas y malestar físico (MINSA y UNICEF, 2009 p. 32).

La adolescencia: Se caracteriza por el temor a perder a sus familiares, pueden adoptar conductas adictivas, se muestran agobiados, manifiestan síntomas psicosomáticos, depresión, confusión, dificultad para concentrarse, alteraciones del apetito o del sueño, agitación o disminución de la energía, se pueden presentar conductas delictivas (MINSA y UNICEF, 2009 p. 33).

Riesgos específicos de la infancia en situaciones de emergencia y desastre:

 Según la UNICEF (2011, p. 42), en situaciones de emergencia y desastres, hay un aumento de los factores de riesgo relacionados a la violencia intrafamiliar, maltrato infantil, abuso sexual, trata de personas y explotación sexual comercial, lo que demuestra una alta probabilidad de vulneración de sus derechos, por lo que es un imperativo velar por la protección de los niños y niñas y porque sus derechos se vean visibilizados, priorizados y respetados.


Violencia intrafamiliar: Los factores de riesgo para su ocurrencia están presentes en las poblaciones más afectadas, sobre todo en aquellas que perdieron sus viviendas, fuentes de trabajo y que  fueron desplazadas o refugiadas en asentamientos de emergencia. Entre los factores de riesgo cabe mencionar: el aumento de problemas de salud mental, el consumo de sustancias psicoactivas, la cesantía, el hacinamiento y el empobrecimiento. Las intervenciones que se ejecuten para hacerle frente se basan en un profundo conocimiento del tema, enfatizando como objetivo primordial detener el abuso y proteger a las víctimas

Maltrato infantil: La UNICEF define como víctima de maltrato a aquellos niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años edad que “sufren ocasional o habitualmente actos de violencia física, sexual o emocional, sea en el grupo familiar o en las instituciones sociales”.  Para llevara a cabo estrategias de prevención, detección e intervención es necesario conocer la sintomatología que pueden presentar los niños, niñas y adolescentes.

Abuso sexual infantil: Es una de las formas en que el maltrato se evidencia en esta población, caracterizándose por una relación de abuso de poder. Hay dos criterios a considerar: Coerción, utilización del poder para interactuar sexualmente con el menor y asimetría de edad, el agresor es significativamente mayor que la víctima, no exclusivamente en edad.
  
Cabrera (2013) manifiesta que “estudios realizados dan cuenta que las adolescentes mujeres son el segmento menos visible entre los grupos más vulnerables, ante desastres. Así, se presentan mayores tasas de embarazo en campos de desplazados y aumenta la incidencia de casos de violencia sexual contra adolescentes y mujeres. Mujeres y niños y niñas son catorce veces más propensos de morir en situaciones de desastre que los hombres”.






Referencias Bibliográficas:
Acevedo, L. (s.f.). Derechos de la niñez en situación de emergencia. Recuperado de: http://www.unicef.org/republicadominicana/politics_10335.htm
Cabrera, L. (2013). En doble riesgo: los adolescentes y los desastres. Recuperado de: http://eltiempo.pe/2013/10/11/en-doble-riesgo-las-adolescentes-y-los-desastres/
UNICEF. (2011). Para reconstruir la vida de los niños y niñas: Guía para apoyar intervenciones psicosociales en Emergencias y Desastres. Recuperado de: http://www.unicef.org/peru/spanish/GuiaparaapoyarintervencionespsicosocialesenEmergenciasyDesastres.pdf


UNICEF y MINSA. (2009). Guía para la intervención integral de salud mental para prestadores de servicios de salud en situaciones de emergencias y desastres. Recuperado de: http://bvs.minsa.gob.pe/local/PROMOCION/776_PROM35.pdf

Protocolos de Intervención

El  ABRAZO DE LA MARIPOSA



El Abrazo de la Mariposa fue originado y desarrollado por Lucina (Lucy) Artigas, M.A, M.T. (Fundadora de nuestra Asociación), durante el trabajo realizado en Acapulco, Guerrero (México), con los sobrevivientes del huracán Paulina en 1997. (Artigas et al. 2000; Boel, 1999).

Por la creación y el desarrollo del Abrazo de la Mariposa, Lucina Artigas fue honrada con el Premio a la Innovación Creativa de la EMDR International Association (EMDRIA), en el año 2000.

El Abrazo de la Mariposa, es una Estimulación de Atención Dual (EAD) que consiste en cruzar los brazos sobre el pecho. La punta del dedo medio de cada mano debe de quedar bajo la clavícula y el resto de los dedos y la mano deben de cubrir el área que se encuentra debajo de la unión de la clavícula con el hombro y de la clavícula con el esternón, para ello, mano y dedos deben de estar lo más verticalmente posible (los dedos dirigidos hacia el cuello y NO hacia los brazos). Una vez hecho esto, se pueden entrelazar los dedos pulgares (formando el cuerpo de la mariposa) y los otros dedos formarán sus alas.

El abrazo de la Mariposa estimula diversos puntos de acupuntura: Meridiano del Riñón 23,24, 25, 26 y 27 y Meridiano del Estómago 13,14,15,16 y 17. Cada uno de ellos con muchos beneficios.

    Se pueden cerrar los ojos o tenerlos semicerrados, viendo hacia la punta de la nariz.

A continuación, se mueven las manos en un ritmo alternado, como si fuera el aleteo de una mariposa.

Se respira suave y profundamente (respiración abdominal); mientras se observa lo que pasa por la mente y por el cuerpo (pensamientos, imágenes, sonidos, olores, afectos y sensaciones físicas). Sin cambiarlo, sin juzgarlo y sin reprimirlo. Como si observaran nubes que pasan en el cielo.
La duración de este ejercicio la elige el paciente / cliente.

Este método puede ser empleado en varios contextos, por ejemplo:

  • Para instalar el “Lugar Seguro/Tranquilo,” cuando haya que hacer estimulación bilateral (EB).
  • Para instalar afectos, cogniciones y sensaciones físicas positivas; asociadas con imágenes producidas por cualquier técnica o protocolo de desarrollo de recursos cuando haya que hacer estimulación bilateral (EB).
  • Durante el protocolo estándar de EMDR con niños y adultos, con el fin de facilitar el reprocesamiento de una o varias memorias traumáticas. Se piensa que el control que ejerce el paciente /cliente sobre su propia estimulación contralateral, puede ser un factor de empoderamiento que ayuda a la retención de la sensación de seguridad; mientras se procesan las memorias traumáticas.
  • Durante la exposición en vivo para procesar la experiencia. En la región guatemalteca del Quiché, las personas que presenciaron la inhumación de sus familiares, usan el Abrazo de la Mariposa para auto confortarse y enfrentar la experiencia.
  • Durante el Protocolo Grupal e Integrativo con EMDR empleado para trabajar con niños y adultos sobrevivientes de eventos traumáticos como desastres naturales o provocados por el hombre, cuando el grupo está procesando el mismo evento. (Aduriz et al 2009; Jarero et al 1999; Jarero et al 2006; Jarero, et al 2008; Jarero & Artigas, 2009).
  • Con niños palestinos en un campo para refugiados en la ciudad de Belem, el Protocolo Grupal e Integrativo con EMDR con el Abrazo de la Mariposa, pareció fortalecer la resiliencia de 8 niños expuestos a trauma de guerra continuado (Zaghrout-Hodali, Alissa, & Dodgson, 2008).
  • La Dra. Francine Shapiro (2001) menciona: “El Abrazo de la Mariposa se ha empleado con éxito para tratar grupos de niños traumatizados en México, Nicaragua y en los campos de refugiados de Kosovar” (P. 284).
  • Se ha observado que el empleo del Abrazo de la Mariposa durante la sesión clínica es auto-tranquilizante para muchos pacientes. Terapeutas han reportado el uso de este método simultáneamente con sus pacientes como una ayuda para prevenir la traumatización secundaria.
  • Una vez que los pacientes/clientes (adultos o niños), han aprendido este método, el profesional en salud mental puede instruirlos para que lo apliquen entre sesiones, ya sea para modular cualquier emoción perturbadora que aparezca o para regresar al “Lugar Seguro/Tranquilo”.
  • Otros clínicos han empleado este método como substitución para tocar a los clientes / pacientes, diciéndoles: “Por favor, date un Abrazo de la Mariposa por mí”.
  • Clínicos han reportado que emplean el Abrazo de la Mariposa con clientes con egos debilitados; pues produce menos abrasión que otras técnicas de estimulación bilateral.
  • Maestras en una escuela en Guatemala, de niños cuya vivencia con su padre biológico es de desamor y de violencia; les dicen que pueden sentir el amor de su Padre Dios a través del Abrazo de la Mariposa.
  • En la tragedia de los 65 mineros muertos en Pasta de Conchos, Coahuila (México). Un paramédico logró estabilizar y salvarle la vida a un ingeniero en minas que empezaba a sufrir un infarto, pidiéndole que hiciera el Abrazo de la Mariposa.
  • Para Esti Bar-Sade (2009), “el Abrazo de la Mariposa se convierte en una clave/ancla de apego, pues está conectado al suave toque de mamá o papá, o a “un buen abrazo de amor”. (P. 292).



Fuente: http://www.amamecrisis.com.mx/protocolos_abrazo.htm

EMDR: EYE MOVEMENT DESENSITIZATION AND REPROCESSING


De acuerdo con la Asociación EMDR de España (2013), la EMDR cuyas siglas en español significa Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares, es un “método de tratamiento terapéutico para abordar las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto, desde fobias, ataques de pánico, muerte traumática y duelos o incidentes traumáticos en la infancia hasta accidentes y desastres”.

Este método requiere la historia del paciente, una evaluación apropiada, el desarrollo de una relación terapeuta-paciente empática y la preparación para la EMDR. 

La teoría más prominente para explicar el éxito del EMDR tiene que ver con los movimientos oculares durante el sueño REM (Rapid Eye Movement - Movimientos Rápidos Oculares). Todos procesamos las experiencias del día durante las etapas de sueño REM. En situaciones normales, es como que el cerebro "revisa" las experiencias del día, las procesa y las archiva en su enorme banco de datos cerebrales. Sin embargo, cuando tenemos alguna experiencia traumática parece que el cerebro no logra procesar el evento, y el incidente se queda en nuestro cerebro como un tipo de "nudo neurológico". Se piensa que algunas de las pesadillas son intentos fracasados del cerebro al intentar procesar los recuerdos traumáticos. Cuando pedimos al cliente que recuerde algún evento, situación, sensación traumática, y le ayudamos a mover los ojos de determinada manera, parece que el cerebro recibe la ayuda que necesita para poder procesar el hecho y archivarlo. Se pierde la carga negativa asociada al evento, y muchas veces se recupera los recuerdos positivos vinculados a ello que antes no se podía percibir. Muchas personas tienen la sensación que el recuerdo ahora ya es parte del pasado, y que ya no molesta cuando se acuerdan de lo mismo.

Para comenzar el procedimiento, el terapeuta pide que el cliente traiga a la sesión algún recuerdo o pesadilla, una imagen real o imaginaria, una sensación corporal o pensamiento. Al comenzar los movimientos EMDR, se estimula la red donde se quedó atrapado el recuerdo, de forma que se da el arranque necesario al mecanismo que restaura la capacidad procesadora del sistema. Esto permite que se pueda buscar información de otras redes neurológicas donde el cliente puede encontrar lo que necesita para comprender lo qué pasó. Las dos redes donde está archivado el trauma y donde están las informaciones útiles a la comprensión, trabajan juntas en un tipo de asociación libre que se llama procesamiento acelerado de información." Cada serie de movimientos sigue despejando la información perturbadora y la acelera por el camino adaptativo hasta que los pensamientos, sentimientos, imágenes y emociones hayan sido disipadas y son espontáneamente reemplazadas por una actitud positiva.


Fuentes Bibliográficas:
EMDR - Eye Movement Desensitization and Reprocessing (s.f.). Recuperado de: http://www.emdr-es.org/pdf/emdr-informativo.pdf

Asociación EMDR de España. (2013). EMDR. Recuperado de: http://www.emdr-es.org/emdr.htm